🎯 Objetivo:
Enseñar a tu perro dónde ir al baño de forma positiva, estableciendo una rutina predecible y libre de estrés.
📖 Desarrollo:
Los cachorros (y los perros adultos recién adoptados) no saben que la alfombra no es césped. El control de esfínteres no se logra con regaños, sino con supervisión y horarios. Los perros suelen tener ganas de ir al baño en momentos clave: justo después de despertar, después de comer o beber agua, y después de una sesión intensa de juego. Tu trabajo es anticiparte.
💡 Tip de Oro:
Acompaña a tu perro a su zona de baño en esos momentos clave. Cuando termine, prémiarlo inmediatamente (en menos de 3 segundos) con algo delicioso y hazle una fiesta verbal. Debe pensar que hacer pipí ahí es el mejor negocio del mundo.
⚠️ Error Común:
Restregarle la nariz si se hizo en el lugar equivocado. Esto no le enseña dónde ir, solo le enseña a tenerte miedo y a esconderse para hacer sus necesidades (debajo de la cama o detrás del sofá).
✅ Conclusión:
La paciencia, la limpieza con productos enzimáticos (para borrar el olor) y la anticipación son tus mejores herramientas.